La garganta es una gran puerta de entrada de virus y bacterias a nuestro cuerpo.

Y cuando nuestro sistema inmunitario esta débil, es una de las primeras partes del cuerpo en ser atacada.

Es por eso que la garganta es a menudo víctima de dolor e irritación, que puede estar asociada con la gripe, amigdalitis, faringitis y laringitis entre otras dolencias.


Otra razón para el dolor de garganta es la irritación por culpa del cigarro o la polución ambiental.

La atención médica es importante, pero antes de usar antibióticos agresivos, podemos tratar la inflamación con recetas magistrales a continuación les dejo una selección de las mejores.

1. Jugo de jengibre y piña.

El jengibre y la piña tiene excelentes propiedades anti-inflamatorias.

Así que este jugo proporciona un alivio inmediato del dolor y disminuyendo la irritación de la garganta.

Aquí está la receta: 1 pieza de aproximadamente 3 cm de jengibre, 1 taza de piña y 150 ml de agua.

Batir los ingredientes en una licuadora, colar y beber a lo largo del día.

2. Miel y cúrcuma.

Utilizar 200 gramos de miel de buena calidad (preferiblemente orgánica), 2 cucharadas (sopa) de cúrcuma en polvo o rallado y una pizca de jengibre en polvo / rallado o molido y una pizca de pimienta negra.

Mezclar bien los ingredientes.

Mantener esta mezcla en un frasco de vidrio limpio y bien tapado.

Tan pronto como note los primeros síntomas de la gripe, virus u otra infección (en la garganta), consumir el producto de la siguiente manera:

Día 1 – Tome una cuchara (sopa) cada hora

Día 2 – Tome la mitad de la cuchara (sopa) cada 2 horas

Día 3 – Tome la mitad de la cuchara (sopa) tres veces durante el día

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3. Té de jengibre y limón.

Este té combina tres potentes medicinas naturales.

Mejora la inmunidad y funciona mejor como un preventivo.

Por lo tanto, se debe tomar a lo largo de la temporada de frío.

Para hacer este té, usaremos medio litro de agua, 2 cucharadas (sopa) de jengibre rallado y la mitad de un limón con cáscara.

Hervir el agua y añadir el jengibre y limón.

consumir dos tazas al día (el té debe estar caliente).

4. Agua caliente con sal.

Hacer gárgaras con agua salada caliente varias veces al día, reduce la inflamación en la garganta y suelta la flema.

La receta es simple: la mitad de una cucharadita de sal en 1 taza de agua.

Si el sabor salado es demasiado fuerte para usted, use un poco de miel en la mezcla.

Nunca tragar el líquido.

Es esencial escupirla porque está llena de bacterias.

Los pacientes hipertensos no deben utilizar esta receta.

5. Infusión de granada.

La corteza de la granada también tiene propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes.

Llevar al fuego 3 cucharadas (sopa) de corteza, tallo o raíz con 1 taza de agua. Al hervir, apagar y dejar enfriar.

Añadir 1 cucharadita sal y otra de vinagre y hacer gárgaras tres veces al día.

Repita el proceso hasta que se logre la curación total.

6. Leche de magnesia.

La leche de magnesia neutraliza la acidez típica de las zonas inflamadas, por lo que también actúa como antiinflamatorio.

La receta es la siguiente: 1 cuchara (sopa) de leche de magnesia y 3 cucharadas (sopa) de agua.

Hacer gárgaras con la solución.

Trate de dejar escurrir parte de la solución al tiempo que hace gárgaras para alcanzar las partes más internas de la garganta.