Cancerina, nombre científico Semialarium mexicanum. Es una especie de árbol que se desarrolla con frecuencia en playas y bosques secos. Es una especie muy conocida y valorada gracias a su función antiinflamatoria, cicatrizante, y anti-cancerígena.

Conozcamos más detalles sobre esta grandiosa alternativa para la salud de nuestro cuerpo.

Datos sobre la cancerina

La cancerina es una planta trepadora que puede llegar a medir 17 metros de alto, y por lo general crece sobre árboles pequeños. Posee un tallo que puede llegar a medir 10 centímetros. La corteza que la protege es de color café rojizo. Sus hojas aterciopeladas tienen forma elíptica, punta redondeada y miden entre 5 a 12 centímetros. Sus flores blancas se ubican en racimos. Y su fruto similar a una cápsula mide 6 centímetros.

Los sitios apropiados para su desarrollo son los lugares secos o húmedos, y es común encontrarla en sitios pedregosos. En cuanto a la etapa de floración, ésta sucede durante el mes de noviembre.

Ahora bien, a fin de aprovechar al máximo sus propiedades medicinales es preciso utilizar tanto la raíz como la corteza, o incluso adquirirse las pastillas en tiendas herbolarias.

¿Para qué sirve la cancerina?

La cancerina es idónea para tratar diversos problemas de salud. Entre sus beneficios podemos mencionar:

  • Curar infecciones en la piel y heridas externas.
  • Contrarrestar eficazmente todo tipo de enfermedad renal, gracias a su poder regenerativo.
  • Bajar la inflamación causada por golpes y eliminar los moretones en la piel.
  • Es un coadyuvante ideal para el tratamiento del cáncer e impide el desarrollo de cualquier tipo de tumor.

Recomendaciones

Cabe señalar que el uso de la cancerina debe considerarse una alternativa de la salud. Por lo tanto, si ya se encuentra bajo un tratamiento médico, debe seguir las sugerencias del doctor y notificar si está por comenzar el uso de cualquier producto natural.

Como consumir la cancerina

Existen diversas maneras de administrar la cancerina, la más habitual es en infusión o té, para lo cual se usará tanto su raíz como su corteza (proporción – 5 gramos de cancerina por litro de agua). Esta debe consumirse 3 veces al día y sirve para aliviar la gastritis, desinflamar el colon, aliviar el dolor estomacal, tratar infecciones renales, entre otras.

Otra idea es utilizar el agua de la infusión para hacer lavados o compresas; por lo general se realiza cuando hay infecciones vaginales, para tratar llagas en la piel, curar heridas poco profundas e incluso es útil en caso de piojos.

También podemos utilizar pomadas de cancerina, un producto de fácil acceso en tiendas naturistas. Estas se aplican sobre la herida o hinchazón. Por otra parte, la cancerina puede combinarse con otras plantas medicinales con el objetivo de potenciar sus propiedades y conseguir remediar el problema presente.

Combinaciones con otras plantas

Cancerina con cuachalalate

El cuachalalate es ideal para desintoxicar la sangre y contrarrestar problemas renales. Por lo tanto, si hacemos la mezcla podemos potenciar su acción y conseguir alivio en menor tiempo.

Ingredientes:

  • 10 gramos de hojas secas de cancerina.
  • 10 gramos de hojas secas de cuachalalate.
  • 1 litro de agua.

Preparación:

Colocar el agua a hervir y luego agregar las hojas de cada planta. Después de 5 minutos, apagar el fuego y dejar reposar. Por último, se cuela y listo. Es de esperar que el litro se beba por espacio de 20 a 30 días, permitiendo descansos entre cada día.

Cancerina con árnica

Puesto que el árnica posee acción analgésica, antiinflamatoria y antimicrobiana, es perfecta para combinarla con la cancerina, ya que juntas pueden estimular una pronta cicatrización de heridas.

Ingredientes:

  • 1 cucharada de hojas y flores de árnica.
  • 10 gramos de cancerina.
  • 1 litro de agua.

Preparación:

Dejar hervir el agua y añadir las plantas, manteniéndolas en el fuego por 5 minutos. Luego dejar enfriar, colar y beber durante el día.

Cancerina en cápsulas

En tiendas naturistas se pueden adquirir cápsulas de cancerina que están hechas con la raíz de esta planta. Consiste en una manera bastante sencilla de aportar a nuestro cuerpo de todas las propiedades que contiene la planta, sobre todo cuando tenemos problemas renales o gastrointestinales.

La dosis que usualmente se recomienda es de 1 a 2 capsulas, 3 veces al día. Sin embargo, lo ideal será consultar con un especialista homeopático que realice un diagnóstico personalizado y recete la cantidad de cápsulas a consumir.

Contraindicaciones

Las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia deben evitar su consumo, bien sea en infusión o cápsula; no obstante, utilizarlo como compresa en áreas externas no supone ningún tipo de riesgo.