Las sales de epsom son muy utilizadas para combatir el estrés, así como también para aliviar síntomas causados por otras enfermedades. Son muchos los beneficios que la sal de epsom, o sulfato de magnesio, como también se le conoce, traen a nuestra salud.

Siempre los beneficios de estas sales vienen por su efecto relajante, aumentando la producción de adrenalina, por eso es que se recomienda para luchar contra el estrés. Las sales de epsom favorecen al cerebro, gracias a la serototina que es capaz de liberar, la cual ayuda a mejorar el estado de ánimo, promoviendo la relajación, eliminando el insomnio, la ansiedad, la irritabilidad y el estrés. Veamos para qué sirve la sal de epsom.

Beneficios a la salud de utilizar las sales de epsom

Siempre que no nos excedamos en su uso, nos traerán los siguientes beneficios:

● Principalmente ayuda a la salud del corazón. Las sales de epsom mejoran notablemente la circulación sanguínea. En este mismo sentido previenen la formación de coágulos y el endurecimiento de las arterias.

Ayuda a reducir los dolores de cabeza y los dolores musculares, ya que estos están asociados a la retención de líquidos.

● La sal de epsom contiene magnesio, serotonina y otros sulfatos que ayudan a mejorar el estado de ánimo. Por esta razón, estas sales mejoran el estado de fatiga, estrés y ansiedad.

● Al consumir estas sales se desintoxica el cuerpo de los químicos de otros medicamentos. Su consumo también ayuda a fortalecer las paredes del estómago.

Evita el antagonismo de absorción de calcio que se puede ver afectado por otros nutrientes, además de promover la absorción de otros nutrientes indispensables para nuestro organismo.

● Por último, las sales de epsom también se utilizan con fines de belleza. La piel es la principal beneficiada al rejuvenecerse, remover toda la piel muerta y tonificarla.

¿Cómo puedo usar las sales de epsom?

Existen diferentes formas de sacarle provecho a este mineral. Para efectos de belleza de la piel, podemos untarla directamente sobre ella, o mezclándola con algún aceite o exfoliante, que la haga sentir suave y darle así un extra de beneficio a la piel.

Otra forma es la de colocar un poco de esta sal directamente al frasco de crema, para usarla diariamente con la aplicación normal de la misma, ya sea crema facial o de mano.

Algo recomendable son los baños con sales de epsom, en los que debemos disolver aproximadamente media taza de esta sal en una bañera con agua tibia, permaneciendo en la bañera durante 20 minutos. Algunos médicos recomiendan tomar tres baños con sal de epsom cada semana.

Otro uso es consumirla, pero las sales de epsom son muy utilizadas como laxante, aunque no sería muy recomendado por los efectos adversos que pueda traer. También pueden interactuar con otros medicamentos que estés tomando.

Otros tips de belleza con las sales de epsom

● Todos sabemos que para mantener reluciente la piel del rostro debemos dormir lo suficiente, pero ¿con ese estrés diario quién puede hacerlo? Pues, un baño de sales de epsom es relajante, te liberas del estrés y te relaja tu cuerpo, ideal para aquellas personas que padecen de insomnio.

● Las sales eliminan los excesos de químicos del cabello, tanto de productos de belleza aplicados, como de aquellos contaminantes del ambiente, favoreciendo a aquellos que tengan cabello muy grasoso. La forma de aplicarlo es como mascarilla capilar, mezclando en partes iguales la sal con un acondicionador de cabello. Se aplica durante unos 15 minutos y se enjuaga.

● Para evitar hinchazón en golpes recientes, colocar una compresa impregnada con sales de epsom, previniendo hematomas o irritación en la piel.

● Tanto si sufres de mal olor en los pies o quieres evitarlo, es recomendable sumergir los pies en un bol con agua, y en ella disolvemos unas 3 cucharaditas de sal de epsom. Eso eliminará las bacterias que causan el mal olor y te ayudará además relajando tus pies.

Recuerda no abusar en la utilización en exceso de la sal de epsom, y siempre que necesites consumirla consulta tu médico para evitar alguna reacción desfavorable en tu cuerpo.