Como es bien sabido, las infusiones y té tienen un efecto favorable en el organismo. Algunas sirven para aliviar el estrés, bajar de peso o ayudarnos a dormir, mientras que otras son eficaces en el tratamiento de diversos tipos de enfermedades.

En consideración a los mencionados beneficios, a continuación hablaremos de un té en particular que se ha vuelto popular gracias a sus propiedades y maneras de preparación. Nos referimos al té de matcha, a continuación, veremos para qué sirve el té de matcha.

¿Qué es el té de matcha?

El té matcha es té verde en polvo. Básicamente la hoja del té verde que es pasado por un proceso especial de cultivo, recolección y secado, para luego ser molido, de manera que el producto final es un polvo bastante fino y de un intenso color verde.

¿Por qué es superior a la hoja?

El té de matcha aporta mayores ventajas que el té verde preparado a base de hojas. Esto se debe a que, a la hora de preparar un té con las hojas, se pierden muchas propiedades en el proceso, ya que muchos nutrientes se quedan en la hoja que posteriormente desechamos. En cambio, cuando se utiliza el té en polvo, todo el valor nutricional es aprovechado, es decir, nos da la oportunidad de adquirir todas las vitaminas, minerales y antioxidantes que posee.

En proporción, un vaso de matcha equivale a 10 vasos de té verde.

¿Para qué sirve?

El té de matcha es muy utilizado gracias a la gran variedad de usos que se le puede dar. De hecho, sirve para lo siguiente:

Bajar de peso: es el perfecto quemador de grasa, pues permite el aumento de la actividad metabólica y elimina el colesterol malo y la glucosa acumulada, sin alterar los niveles de insulina y presión arterial.

Calmar la ansiedad: debido a que es rico en L-teanina un aminoácido relacionado al bienestar mental, al ingerirlo mejora considerablemente nuestro estado de ánimo, facilita la memoria y la concentración, alivia el estrés y la excesiva preocupación, y no produce somnolencia.

Combate el cáncer: en este particular, el té de matcha proporciona catequinas, una clase de antioxidantes que es capaz de combatir el cáncer.

Alivia el estreñimiento: su alto contenido en fibra garantiza un buen funcionamiento en el sistema digestivo y proporciona lo necesario para contrarrestar el estreñimiento.

En fin, son muchos los beneficios que nos suministra el tomar té de matcha; aparte de lo ya mencionado, también se puede incluir su poder para estabilizar los niveles de azúcar, eliminar las toxinas del cuerpo, mejorar los procesos hormonales, entre otros.

Origen y procedencia

Si bien es cierto que se reconoce a China como el lugar originario del té molido; sus primeros usos y popularización lo suministraron los monjes Zen de Japón, quienes durante la meditación tomaban té de matcha en lugar de café, a fin de mantener la tranquilidad y claridad mental, a la vez que mejoraba su concentración.

Tipos de té de matcha

Existen distintas maneras de preparar el té de matcha y cada uno tiene un nombre particular. Estos son:

  • Usucha: Es un tipo de té de matcha mucho más ligero.

Ingredientes:

  • 2 gramos de matcha
  • 60 mililitros de agua caliente (entre 75 y 80°C)

Preparación:

  • Pasa el matcha por un colador y mantenlo reservado en un pequeño bol. Hacerlo de esta manera evitaremos los grumos y obtendremos un té mucho más suave.
  • Vierte el agua caliente en una taza de té aparte y luego vierte lentamente el agua en el bol donde tenemos el polvo.
  • Bate rápidamente el té por espacio de 10 a 15 segundos, haciendo movimientos en zigzag. Para batirlo es recomendable usar un chasen, un batidor especial para preparar té japones.
  • Y, por último, vuelve a verter el té en la taza. Es normal que este té se asiente en el fondo, por ello deberás tomarlo en seguida.

 

  • Koicha: Es un tipo de té mucho más espeso.

Ingredientes:

  • 4 gramos de matcha
  • 60 mililitros de agua caliente

Preparación:

  • Al igual que el anterior, pasa el matcha por un colador y resérvalo en un bol.
  • Vierte el agua caliente en una taza.
  • Luego pasa lentamente la mitad de agua en el bol con el matcha que hemos reservado.
  • Bate rápidamente con movimientos circulares, haciendo uso del chasen.
  • Y después añade el resto del agua en el bol y revuelve igualmente con movimientos circulares, hasta que el matcha se diluya.
  • Por último, vierte el preparado en la taza de té y tómalo de inmediato.